¿Sabíais que hay un día mundial del atún? ¿O un día internacional de la fascinación por las plantas? Pues como no podía ser menos, también hay un Día de Europa, el 9 de mayo.
El Día de Europa se celebra en el aniversario de la Declaración de Schuman, que se considera como el comienzo de lo que es hoy la Unión Europea que todos conocemos. Con motivo de este día, me gustaría hablar de un aspecto de la UE que me parece muy interesante y que quizá no todo el mundo conozca: el multilingüismo y sus lenguas oficiales.
Muchos sabréis que la UE tiene 24 lenguas oficiales, concretamente: el alemán, el búlgaro, el checo, el croata, el danés, el eslovaco, el esloveno, el español, el estonio, el finés, el francés, el griego, el húngaro, el inglés, el irlandés, el italiano, el letón, el lituano, el maltés, el neerlandés, el polaco, el portugués, el rumano y el sueco.
Pero ¿sabíais también que todas son IGUAL de importantes, independientemente de que el uso de una esté más o menos extendido?
Uno de los principios fundamentales de la UE es el multilingüismo. Esto quiere decir que “toda persona que sea nacional de la UE tiene derecho a utilizar cualquiera de las 24 lenguas oficiales para comunicarse con las instituciones de la UE, y las instituciones deben responder en la misma lengua” (tal y como se menciona en la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE).
Según esto, nos queda claro que los actos jurídicos y sus resúmenes tienen que estar disponibles en todas las lenguas oficiales de la UE y las reuniones del Consejo Europeo y del Consejo de la Unión Europea se tienen que interpretar a todas las lenguas oficiales. Además, los diputados al Parlamento Europeo pueden utilizar cualquiera de las lenguas para dirigirse al Parlamento. Por lo tanto, aquí los traductores e intérpretes juegan un papel FUNDAMENTAL, y todo el trabajo de traducción que se realiza entre las diferentes instituciones de la UE está coordinado por un foro central, el Comité Interinstitucional de Traducción e Interpretación (CITI).
Aunque haya lenguas que se consideren más “extendidas” o que se utilizan como “lenguas de trabajo” (como podrían ser el inglés, el francés o el alemán), la UE reitera la importancia y la riqueza del multilingüismo y aboga por que se mantenga.
Si os interesa el tema tanto como a mí, otro día podemos hablar sobre el funcionamiento de los cuerpos de traductores e intérpretes de la UE. Y si casualmente me lee alguien que pertenezca a este cuerpo o tenga más información al respecto, estoy segura de que a todos nos encantaría saber más, así que no os cortéis en compartir aquí todo lo que queráis.
En definitiva, hoy simplemente quería recordar que las lenguas definen las identidades personales, forman parte de una herencia común y, además, son una parte esencial del patrimonio mundial cultural. Mantengamos las iniciativas como las de la Unión Europea para promover el aprendizaje y el uso de todas las lenguas.
¡Feliz Día de Europa!